Yo me bajo en Atocha

Los votos de los funcionarios

Marzo 8, 2008 · 1 comentario

Una vez más, no conseguí votar. Qué le vamos a hacer. Mira que me fuí a Milán, hasta el consulado, e intenté votar, pero una vez más algún paso administrativo se volvió en mi contra.

Cuando fuí en su día a inscribirme en el consulado, con mucho tiempo para asegurarme de estar en el censo, que ya en su día no pude votar por ese motivo, intenté informarme y la conversación fué tal que así:

Yo – Entonces, para votar por correo como va?

Malvada Funcionaria – No se puede votar por correo, porque no en el extranjero no hay oficinas postales españolas

Y- Claro, y, como se hace?

MF- Se vota en el consulado.

Dicho esto, yo me imaginaba una mesa electoral en el consulado, así que, ni corto ni perezoso, fuí a ejercer mi democrático derecho, pero cuando llegué la única mesa era la de la funcionaria, y ahí no había ni urna ni nada. Nuevamente el diálogo fue algo así, pero dramatizado para la ocasión.

Y- Buenas, venía a votar.

MF- Donde vas, pataliebre… Te habrás creído que esto iba a ser fácil, o que?

Y- Pero entonces, ¿como debía votar?

MF- Tenías que traer el sobre que te hemos enviado a esta dirección.

Y- Cambio de casa cada 6 meses, ¿Cómo iba a yo a saber eso? Pensaba que habría una mesa electoral.

MF- Pero aquí no puede haber una mesa electoral, porque eso sería ilegal, hace falta un presidente de mesa, vocales… ¿Has observado que te lo digo con el mismo tono que cuando vienes a hacer algún trámite y te falta algún papel?

Pues eso. La verdad es que eso de los presidentes de mesa y demás… No sé, teniendo en cuenta que en España son por sorteo y le puede tocar a mi primo y al colega del vecino tampoco veo por qué no podrían hacer lo mismo con la población española de Milán. Y si hace falta algo un poco más institucional, el cónsul bien podía trabajar, que por un día no le va a pasar nada.

En fin, así que estoy buscando a algún abstencionista convencido para intercambiarle el voto. Si alguien está interesado, que me escriba.

Por cierto, ayer conseguí terminar los papeles de la residencia en Brindisi. Al parecer va a venir algún policía a mi casa a comprobar que los platos sucios del fregadero son míos.  Cuando llevé todos papeles y la funcionaria comprobó contrariada que lo tenía todo me embargó una gran sensación de victoria.

Bueno gente, abrazos y besos para todos.

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1 respuesta hasta el momento ↓

  • Lechuky // Marzo 11, 2008 a 8:19 am | Responder

    Yo por un módico precio voy y hago de presidente que ya tengo práctica en eso. Sí, este año me a tocado a mí. Presi de mesa, ahora sólo queda que me toque la lotería ¿no?

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